1 Timoteo 6:12
La palabra “pelea” se deriva del término griego agon, de donde proviene el vocablo “agonía”. Se utiliza en contextos militares y en referencia a acontecimientos atléticos, incluyendo la lucha libre y el boxeo. Esta lucha nos habla de la concentración, el esfuerzo y la disciplina requeridas para ganar una competencia.
El contexto histórico
En los días del apóstol Pablo, el boxeo era un asunto mucho más serio de lo que es hoy. Los guantes de boxeo utilizados en ese entonces estaban rellenos de plomo y hierro, y al perdedor de la pelea se le sacaban los ojos. Esta designación tiene un sentido muy serio.
La naturaleza de nuestra pelea
Nuestra pelea es buena (del griego kalos, que se traduce mejor como excelente o noble). Los componentes esenciales para ganar esta batalla son:
- Concentración
- Esfuerzo
- Disciplina
Echa mano de la vida eterna
Esto significa vivir a la luz de la eternidad (Colosenses 3:2; Filipenses 3:20). El hombre y la mujer de Dios tienen una perspectiva eterna; no siguen a Dios por lo que puedan ganar en esta vida, sino por lo que tienen en la eternidad.
Conclusión
Vivir y servir a la luz de la eternidad mantiene nuestro enfoque, como hombres y mujeres de Dios, en la verdadera importancia de la batalla (2 Timoteo 4:7).